q1. ¿Y por qué contra el Helloween? ¡Si el Helloween es muy bueno! Es un día en que se permite que se violen las reglas de la etiqueta, del buen vestir y se acepta que todo el mundo se disfrace de monstruos y diablos y la madre que lo parió.
a1. ¿No les basta, señores, salir todos los días disfrazados de ustedes mismos?
q2. El Helloween fagocita tradiciones culturales.
a2. No estamos contra el Helloween porque fagocite ninguna tradición -porque la tradición (en tanto que tradición sea) será exactamente lo mismo que Helloween-: si el uno genera dinero, las otras no son mas que letra muerta en tanto se les siga tratando como 'tradiciones' (cosas hechas y destinadas a repetirse para gloria y loa de una cultura vacía).
q3. Las fiestas son necesarias.
a3. Las fiestas -ya hablaremos más largo y tendido sobre el tema en otra ocasión- únicamente son el mejor termómetro para darse cuenta de la falsedad de eso otro que no es fiesta. En otras palabras, esa breve transgresión no hace sino recalcar la normalidad y la cárcel de la Realidad. Las fiestas, sí, son necesarias... pero sólo para la Realidad. Aquí abajo uno se lo pasa pipa sin celebrar nada.